viernes, 13 de enero de 2012

Última


"Se asomó desde su escondite, con precaución; poniendo toda la atención posible a sus sentidos y procesando cuanta información le llegaba. Era un acto rutinario, instintivo; como todo su comportamiento. Cuando interpretó que no había ningún peligro cercano salió por fin al exterior.

Subió rápidamente por un montículo de arena hasta llegar a lo más alto, donde pudo al fin notar la presencia del Sol. Eran pocos los rayos que conseguían colarse entre aquella capa eterna de partículas en suspensión, pero a ella no le importaba. Siempre se había sentido más cómoda moviéndose entre la oscuridad. Y más aún para buscar comida, ahora que escaseaba.


Ya no se acordaba de cómo era el mundo de antes. Incluso se había olvidado de aquella terrible sacudida que hizo crujir la tierra y arder el aire, arrasando todo y a todos a su paso. Ella sólo era capaz de vivir el día a día, que ya era bastante teniendo en cuenta lo difícil que era sobrevivir.

Sobrevivir... Se detuvo de nuevo y volvió a asegurarse de que todo iba a bien. Que estaba a salvo. Y comprobó que a su alrededor todo seguía igual. Que no había nadie...

Nada...

Entró en el bajo de uno de los pocos edificios que seguían en pie. Un local que en su día se llenaba de café y pastas. De partidas de cartas, conversaciones agradables y risas sinceras. Pero nada de eso quedaba ya; todo se había ido. Y todo le era ahora ajeno a ella, salvo la necesidad de comer. Dejó atrás mesas polvorientas y cristales rotos hasta llegar a la parte trasera del establecimiento, donde hacía un tiempo había encontrado alimento en abundancia y a donde había regresado cada día.

Y allí comió y comió hasta que se sació. Quién sabe si por última vez, pero siempre en soledad. Sin saber nada de lo que había ocurrido aquel día. Sin saber que el azar había convertido una de las leyendas urbanas más comentadas en realidad. Sin saber, esa pequeña cucaracha, que probablemente era la última criatura animal viva sobre el planeta...".

···


¡Qué mejor forma de inaugurar el año 2012, tan famoso por lo del calendario maya, que con un relato post-apocalíptico!

Feliz año nuevo a todo el mundo, y que las palabras nos sigan acompañando...