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Mostrando las entradas etiquetadas como Relato

Retos a la carta (II): En 20x10 palabras

¿Recordáis a Jorge ? Sí, el mismo que me retó en su día a escribir sobre una estantería . Pues ha vuelto a las andadas. Y esta vez no viene solo... En esta ocasión la prueba consiste en escribir un relato que incluya palabras aportadas por nuestros compañeros del trabajo . Tenía que intentar, por supuesto, que el texto tuviese sentido, sin usar frases forzadas. Es decir, que las palabras se amoldasen al relato, no al revés. Como me gustó la idea nos pusimos a preguntar y recopilamos 20 términos . Y hay de todo, desde vocablos normales y típicos ( "hija" o "coche") hasta una excentricidad que nadie había oído antes: "almadraba" (muchas gracias, Víctor...). El repertorio final, ordenado alfabéticamente, es el siguiente: almadraba  armario  caca  coche  cojinete  comisura  fresa  hija  limón  martillo melocotón  mimosa  mochila  patata  pipeta  primavera  probeta...

Historias que contar

"El inspector frunció el ceño mientras volvía a bajar la sábana, tapando con cuidado el rostro desfigurado del joven. La caída había sido breve, pero mortal de necesidad desde un séptimo piso. Y para Linares la cosa estaba clara: un pequeño salto y adiós a las deudas, el paro y la madre que los parió a todos. Se levantó y vio a su alrededor a los dos agentes que empezaban a inspeccionar el lugar antes de subir a la vivienda del ahora cadáver: Roberto Pedregal Cortés. Toledano, de 29 años. Casado y sin antecedentes. También observó resignado la multitud que se agolpaba ya en torno al cordón policial, murmurando y especulando a voces. Morboso y ávido de sangre, como siempre había sido el populacho en la humanidad. Destacaba sin embargo, entre tanto revuelo, un pequeño pero fuerte hombre de sombrero calado y hombros anchos. Llevaba en la boca un cigarro a medias y entre sus toscas manos una pequeña libreta donde anotaba sin parar con un lápiz. Fue esto último lo que más inqu...

Fin del trayecto

Se había fijado en él incluso antes de que se sentara a su lado. Su corriente aspecto y su serena actitud le habían llamado la atención desde el momento en que le vio subir al autobús. Carraspeó nerviosa y guardó el periódico del día, en el que volvían a hablar de aquellos extraños asesinatos; dos conductores del transporte urbano muertos en el último mes. —Menudo tráfico hay hoy, ¿eh? —dijo al fin, nerviosa, tras varios minutos—. Son todo frenazos y acelerones... —Sí, el típico viaje en autobús... Y tampoco la pericia del conductor ayuda mucho, la verdad —replicó el extraño muchacho con cierto desprecio, tras permanecer callado durante unos segundos sorprendido de que la chica le dirigiera la palabra—. Éste es además uno de los peores... —Jaja, ¿acaso conoces a todos los conductores de Granada? —Podría ser. Si no a todos a la gran mayoría. Y pocos se salvan... La chica le vio hundirse en el abrigo, volviendo a sus propios pensamientos. Ella asintió con la cabeza, dando...

Paseando a Miss Daisy

El 5 de Enero de este apocalíptico año 2012 tenía lugar la siguiente "conversación" en Twitter: @AlvFdezFdez Tienes que escribir sobre eso, y lo sabes :P — Bea Lara (@LilMuse92) enero 5, 2012 ¡Vamos con ello! ··· "—¿Por qué me tiene que estar pasando esto a mí? —se preguntaba en voz baja, apretando los dientes—. ¿Por qué hoy? Carolina destacaba por la calle. Todo el mundo la seguía con la mirada o se detenía en seco abriendo bien los ojos. Y eso era justo lo que ella pretendía cuando salió de casa aquella mañana; que la gente la contemplase boquiabierta. Pero, desgraciadamente para ella, no lo hacían por su dorada melena ni su maquillaje perfecto. Ni siquiera por el costoso vestido que había comprado para la boda de su hermano Roberto. Todos la miraban; a ella... y a su acompañante. —Bonito cerdo, señorita —le dijo un agradable anciano al detenerse en un semáforo, sin ningún tipo de maldad. —No es cerdo, es cerda —respondió molesta, harta de s...

Última

"Se asomó desde su escondite, con precaución; poniendo toda la atención posible a sus sentidos y procesando cuanta información le llegaba. Era un acto rutinario, instintivo; como todo su comportamiento. Cuando interpretó que no había ningún peligro cercano salió por fin al exterior. Subió rápidamente por un montículo de arena hasta llegar a lo más alto, donde pudo al fin notar la presencia del Sol. Eran pocos los rayos que conseguían colarse entre aquella capa eterna de partículas en suspensión, pero a ella no le importaba. Siempre se había sentido más cómoda moviéndose entre la oscuridad. Y más aún para buscar comida, ahora que escaseaba. Ya no se acordaba de cómo era el mundo de antes. Incluso se había olvidado de aquella terrible sacudida que hizo crujir la tierra y arder el aire, arrasando todo y a todos a su paso. Ella sólo era capaz de vivir el día a día, que ya era bastante teniendo en cuenta lo difícil que era sobrevivir. Sobrevivir... Se detuvo de nuevo y...

Una conversación navideña

"—Maldita Navidad... El anciano miraba a su alrededor, sentado como cada día en aquel apartado banco del parque. Llevaba allí ya un buen rato, sin hacer nada. Sólo pensar y lamentar. Y maldecir. Inmóvil bajo el tímido sol invernal que intentaba calentar, con sus tibios rayos, una mañana más de Diciembre. Era aquél un sitio tranquilo que le gustaba frecuentar, para abstraerse del mundo y remover agradables recuerdos. Pero en esos días era imposible aislarse de nada. Las fiestas lo inundaban todo, incluso el descuidado parque. Gente agobiada envuelta en paquetes de regalo, niños lanzándose bolas de nieve sin cuartel,... La tranquilidad se había esfumado. Habían invadido su espacio. —Sí, maldita sea... —gruñó, hundiendo la cara entre las manos. Levantó la cabeza y vio a un niño de no más de 8 años, flaco, del que apenas sólo podía ver los ojos por el gorro y la bufanda que le abrigaban. Unos ojos que le miraban fijamente  mientras se quitaba del hombro los restos de ...

¡Al rico "twitterlato"!

Me encanta escribir micro-relatos (o µ- relatos , como suelo poner). Intentar capturar en el mínimo espacio posible toda una historia con su argumento y sus personajes. Y con ese sabor final de querer saber más. Pero este "reto literario" se transforma en una verdadera odisea cuando además quieres limitar el número de caracteres (o palabras) a emplear. Justo lo que pasa cuando estás usando  Twitter , la famosa red social en la que sólo puedes escribir mensajes cortos de 140 caracteres. Es decir: hay que ir al grano. Eso es lo que intento de vez en cuando en mi propia cuenta de Twitter ( @AlvFdezFdez , por si le interesa a alguien seguirme), donde abundan diariamente las locuras y los sinsentidos. Quería compartir con vosotros todos estos relatos, pero desgraciadamente no he podido recuperar de la red los más antiguos. Sin embargo, creo recordar casi con certeza que alguno de ellos era tal que así: "El disparo le sobresaltó, pese a que estaba planeado. Vio al...

Retos a la carta: Es tontería...

"Sí, está torcida" . Suspiró y volvió a acercarse a la pared tras haberse alejado unos pasos para contemplar su obra. Recogió del suelo el escueto libro de instrucciones y lo hojeó por enésima vez, sin esperanza. “Maldita sea, ¿por qué tengo que hacerlo yo?”. Él, incapaz de hacer un puzzle, de montar los juguetes de los huevos Kinder sin ayuda, de entablar una duración sentimental estable.... De recuperar a Nerea... De nada… Cerró los ojos, sintiendo cómo todo se venía abajo a la vez; su vida y el mueble. “Al diablo con ella… Sólo es una estantería”. ··· Este texto tan raro tiene su explicación. Es, en realidad, un reto que me ha puesto hoy mi estimado  Jorge : escribir un micro-relato sobre una estantería en menos de 100 palabras . Casi nada (sobre todo por la extensión).  Es, efectivamente, una tontería ( "es tontería" / "estantería" ... déjalo, Álvaro. El título es horrendo y punto). Pero quería intentarlo, y ahí ...

Donde acaban los sueños...

—¡Tres salen, dos entran! ¡Tres salen, dos entran! "Siempre igual", pensó. Ignoró los gritos y se dirigió al pequeño cuartucho acristalado del lateral de la estancia. Allí estaba Mayte, su ayudante; enfrascada en sus crucigramas. —Sabía que habías llegado, sin mirar. El pobre Germán puede ser útil y todo... —Sí, es automático. Abres la puerta y ¡pum! Te conviertes en molécula que atraviesa una bomba sodio/potasio... ¿Cómo está el resto? ¿Sonia? —Mejor. Ya no intenta diseccionar a sus compañeros... Y Elena bien, sin novedad. Se giró y miró a la joven que escribía incesantemente en la pizarra. "ATCG". Las letras de la vida. Una y otra vez, sin parar desde hacía meses. Fue entonces cuando vio el papel que yacía sobre la mesa. —De Marcos. —“Iglesia Catiónica, Apoptótica y Clonada”… Pobres muchachos; ser becario es muy duro… Trae la medicación, es hora del tratamiento. ··· Algunos ya conocéis este relato, pero considero apropiado que esté ...